Las entradas gratuitas
Una actividad sin precio también necesita entradas: sirven para saber quién viene, controlar el aforo y avisar si algo cambia.
Las entradas gratuitas son documentos de acceso sin importe que se emiten igual que los de pago: con recuento, con código y con nombre del titular. Se usan en jornadas abiertas, presentaciones, charlas o actos de barrio, donde el objetivo no es recaudar sino repartir un aforo limitado de forma ordenada y poder avisar a quien se ha apuntado.
Por qué emitirlas aunque no se cobre
Sin documento no hay lista, y sin lista nadie sabe cuánta gente va a aparecer. Con entradas gratis en la mano se conoce la cifra, se puede cerrar cuando el aforo se llena y se avisa a todo el mundo si cambia la hora o el lugar.
También evita la situación contraria: una sala medio vacía porque cincuenta personas se apuntaron y no fueron, sin que nadie pudiera ocupar su sitio.
El problema de la reserva sin coste
En un evento gratuito la tasa de ausencias es siempre más alta que en uno de pago, porque no apuntarse no cuesta nada. Un recordatorio el día antes y una lista de espera activa corrigen buena parte de ese hueco.
Pedir un nombre y un correo por cada plaza, en lugar de diez plazas a nombre de una sola persona, también reduce las ausencias de golpe.
Cómo lo hace Passavo
Con Passavo puede crear entradas gratis con el mismo formulario que las de pago: se pone el precio a cero y la compra termina sin pasar por el pago. El documento, el código y el escaneo en la puerta funcionan igual.
Al no cobrar nada por entrada emitida, un sistema de entradas gratis no le sale más caro por repartir mil documentos que por repartir cien: la cuota mensual es la misma.
También se busca como
- software de entradas gratuito
- sistema de entradas gratis
- entradas gratis
- inscripción sin coste
Preguntas frecuentes
¿Puedo empezar gratis antes de decidirme?
Sí. Puede crear su cuenta, montar una actividad y ver el resultado completo antes de contratar nada.
¿Las entradas sin precio ocupan aforo?
Sí, en las franjas horarias. Descuentan plaza igual que las de pago, de modo que el recuento refleja siempre el aforo real.