Escanear entradas
Escanear una entrada es leer su código y preguntar al sistema si ese código sigue siendo válido en este punto y a esta hora.
Escanear entradas consiste en leer con una cámara o un lector el código impreso o mostrado en pantalla, consultar el registro correspondiente y marcarlo como usado si procede. La lectura en sí dura menos de un segundo; lo que determina el ritmo real de la puerta es la preparación del público y la claridad de la respuesta que ve el personal.
Qué ocurre en cada lectura
El dispositivo lee el código, lo busca en la lista y devuelve una de tres respuestas: válido, ya usado o desconocido. Solo la primera deja pasar; las otras dos exigen una decisión de la persona que atiende.
Escanear con el móvil da el mismo resultado que un lector de entradas dedicado. La diferencia está en la autonomía de la batería y en la comodidad de la mano tras dos horas de turno.
Lo que frena la cola
Casi nunca es la tecnología. Es el público que llega con el teléfono bloqueado, la pantalla al mínimo de brillo o el código dentro de un correo con quince mensajes por encima.
Un recordatorio el día antes pidiendo que tengan el código abierto antes de llegar acorta la espera más que cualquier cambio de dispositivo.
Cómo funciona en Passavo
La aplicación de Passavo mantiene la cámara activa entre lecturas, así que se puede encadenar una persona tras otra sin tocar la pantalla. El resultado se distingue por color y por sonido.
Cada lectura queda registrada con la hora y el punto de acceso, lo que permite reconstruir después qué pasó si hubo un atasco.
También se busca como
- escanear con el móvil
- lector de entradas
- lectura de códigos
- validar en la puerta
Preguntas frecuentes
¿Hace falta comprar lectores?
No. La cámara de un teléfono corriente lee los códigos igual de rápido que un lector dedicado.
¿Se puede escanear desde varios puntos a la vez?
Sí. Todos los dispositivos envían sus lecturas al mismo resumen, y un código validado en dos puntos solo cuenta una vez.