Para quien quiere mantener la calma, también en sábado
No vende plazas, vende calma. Eso solo sale con un máximo: por franja, por día y con aire entre un grupo y el siguiente.
La sauna deja entrar a cuarenta huéspedes a la vez y trabaja con franjas de tres horas. Un sábado son cuatro franjas; un martes, dos. Un tercio de la facturación viene de cheques regalo vendidos en Navidad y canjeados en marzo. En recepción hay una tableta, y quien llama sin reserva entra si queda sitio.
Así funciona
Paso 1
Fija sus franjas con un máximo por franja
Horarios por día, un número de huéspedes por franja y, si quiere, otro precio el fin de semana. Lleno es lleno, aunque tres personas pulsen comprar a la vez.
Paso 2
El huésped reserva su hora y paga al momento
Recibe su confirmación con el día y la hora en su correo. El importe está en su propia cuenta, no en la sala de espera de un intermediario.
Paso 3
En recepción escanea su código
Un solo gesto y sabe si ha reservado para esta franja. Un código ya usado se pone en rojo al instante.
Paso 4
Quien viene sin reserva compra en recepción
La caja descuenta del mismo contador. Así dentro sigue tan tranquilo como usted promete en su web.
Por qué encaja aquí
Un máximo estricto por franja horaria
Su aforo no es una orientación sino un límite. Por encima no entra nadie, tampoco por un segundo canal.
Cheques regalo sin papeleo
Un cheque se compra, se envía y más tarde se canjea por una franja en la misma agenda. No tiene que llevar ninguna lista de lo que queda pendiente.
En línea y recepción cuentan juntos
Lo que se vende en recepción desaparece de inmediato de la disponibilidad en línea. Las reservas dobles de un sábado por la tarde no existen.
Ninguna comisión sobre su facturación
Paga un importe fijo al mes. Una primavera fuerte no le cuesta más que un otoño tranquilo, y su margen sigue siendo suyo.
Su propia imagen y su propio dominio
La página de reservas lleva su nombre, sus colores y, si quiere, su propia dirección web. Su huésped reserva con usted, no con un intermediario.
La cuenta
En nuestro ejemplo quedan al menos 2.870,00 € al año en su propia caja.
Lo que cuesta
4.000 entradas de pago a 35,00 € cada una: 140.000,00 € que pasan por su propia caja.
Cuatro mil visitas al año son una sauna mediana con buenos fines de semana. Con un porcentaje sobre la facturación eso sale de su margen todos los meses, justo en los meses en los que va bien.
Con una plataforma que cobra por entrada
de 3.160,00 € a 5.840,00 €
Con nosotros, plan Crecimiento, al año
290,00 €
Todos los importes son sin IVA y por año. Las tarifas con las que comparamos son las habituales por entrada vendida en este mercado; nosotros cobramos un importe fijo y nada por entrada.
Preguntas frecuentes
¿Podemos tener horarios distintos cada día?
Sí. Cada día tiene sus franjas, y cierra un día o un periodo sin reconstruir toda la agenda.
¿Podemos dejar una pausa entre dos grupos?
Sí. Usted decide cuánto dura una franja y cuánto tiempo pasa entre dos, para que se limpie antes de que entre el grupo siguiente.
¿Qué pasa con un cheque regalo que se canjea meses después?
El cheque sigue siendo válido el tiempo que usted fije, un año por defecto. Al canjearlo, el huésped elige una franja todavía libre y paga con su cheque; lo que sobra sigue en el cheque hasta que caduca.
¿Podemos vender un paquete con masaje o desayuno?
Sí. Un paquete es un producto propio con su precio y sus propias franjas. Ajuste esas franjas a lo que su masajista puede atender, y el número de masajes queda limitado solo.
Empezar
Prepare un sábado con cuatro franjas y reserve una usted mismo. Verá al instante lo que ve su huésped y cómo trabaja recepción con ello.
En la guía
Lo que hay que saber antes de empezar
Los conceptos que más aparecen en este sector, explicados en una página corta cada uno.
- La reserva por franjas horarias Repartir la entrada en franjas reparte también la gente: se evita la cola de la primera hora y la sala vacía de la última.
- El sistema de reservas Un sistema de reservas no es solo un calendario: es el calendario, el cupo, el aviso, el cobro y la puerta funcionando juntos.
- Reservar online Una reserva online debería caber en tres pasos: elegir cuándo, decir quién es y confirmar. Cada paso de más pierde gente.
- El datáfono El datáfono cobra con tarjeta; el mostrador registra qué se ha vendido. Son dos aparatos distintos que conviene no confundir.